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Qué hacer ante un embarazo de alto riesgo

Embarazos de alto riesgo: por qué se producen y qué hacer.

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Embarazo de riesgo
Además, durante el embarazo puede haber complicaciones que planteen un riesgo sobrevenido, como una ubicación anormal de la placenta o un crecimiento fetal inferior a la edad gestacional.

Un embarazo de alto riesgo es el que tiene factores asociados que pueden afectar negativamente a la salud de la madre o del feto.

Un buen control de la gestación resulta clave para evitar problemas mayores.

Un embarazo es una montaña rusa de emociones

Los embarazos múltiples, antecedentes quirúrgicos, la edad de la madre o el estilo de vida pueden propiciar un embarazo de alto riesgo.

Los nueve meses que transcurren hasta la llegada del bebé están cargados de ilusiones, pero también de miedos. Sobre todo cuando entran en juego determinados factores que obligan a un mayor seguimiento de la gestación.

Los embarazos de alto riesgo necesitarán más controles sobre la evolución del embarazo para que esa gestación sea lo más saludable y normal posible, y para que tenga lugar un parto sin complicaciones y a término.

Causas de un embarazo de alto riesgo

Las causas del embarazo de alto riesgo son muy variadas. Sin embargo, existen una serie de factores asociados al mismo, algunos de los cuales están presentes antes de que la mujer quede embarazada, mientras que otros se desarrollan durante la gestación.

Es importante identificarlos antes de que se produzca la concepción para estimar su importancia y disminuir así sus consecuencias adversas, ya que aumentan tanto la incidencia de complicaciones durante el embarazo, como el riesgo de que la situación se repita en gestaciones posteriores.

Se consideran tres grandes grupos de factores de riesgo o causas del embarazo de alto riesgo:

  • Factores modificadores
    • Antecedentes sociales: mujeres menores de 15 años y mayores de 40 años; mujeres extremadamente delgadas (IMC menor de 17) o con sobrepeso (IMC mayor de 35); o con una talla excesivamente baja (menos de 150cm); que la paciente viva lejos del Centro de salud; un embarazo no controlado o con mal seguimiento; que la madre tenga adicciones.
    • Antecedentes obstétricos previos desfavorables: abortos, pérdidas fetales en embarazos previos, malformaciones o anomalías congénitas del feto, crecimiento intrauterino retardado, parto prematuro.
  • Antecedentes médicos: enfermedades crónicas como tensión arterial alta, problemas del corazón, diabetes, hipotiroidismo o hipertiroidismo, obesidad, enfermedades del riñón, inmunitarias, trastornos mentales, cáncer, trasplantes o enfermedades de transmisión sexual.
  • Patología en el embarazo actual: preeclampsia y eclampsia, una única placenta para dos hermanos, placenta previa, ruptura prematura de la bolsa amniótica, amenaza de parto prematuro.

Qué hago ante un embarazo de riesgo

En los casos en los que se da un embarazo de riesgo es necesario realizar un seguimiento más exhaustivo de la embarazada. Sólo así podremos asegurarnos de que el embarazo culmina con éxito y tanto madre como bebé gozarán de buena salud al término del mismo.

Resulta clave el diagnóstico prenatal, que permite el diagnóstico y el seguimiento de la amplia patología fetal intraútero, por ejemplo en el caso de embarazos gemelares, de crecimiento intrauterino retardado, de malformaciones fetales, de patología placentaria, o de líquido amniótico, por ejemplo.

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