Inicio ECONOMÍA Y EMPRESA La jubilación grupal se pasa de Benidorm a la compra de aldeas...

La jubilación grupal se pasa de Benidorm a la compra de aldeas rurales

La jubilación puede resultar muy beneficiosa con propuestas como estas, que ayudarán a la economía, a parte de repoblar aquellos pueblos deshabitados

251
Plan de jubilación
Un grupo de jubilados madrileños ha decidido que después de llevar cuarenta años siendo amigos se quieren retirar en un sitio diferente, una aldea en Vilalba (Lugo) para vivir allí todos juntos./ EFE/Eliseo Trigo

La jubilación es algo que muchos esperan con anhelo. El poder retirarse de la vida laboral, para descansar tras esos duros años de intenso trabajo es algo que muchas personas van organizando con antelación.

Muchos son los adultos entre los 40 y 45, sobre todo británicos y estadounidenses, que deciden dedicar una de sus vacaciones a viajar por el mundo, en busca de ese retiro perfecto para cuando les llegue el turno a su jubilación.

Alguno de los destinos favoritos para este tipo de turistas de jubilación, son Panamá, Portugal o España. Y estaba claro que de esto, también podían surgir brillantes ideas de negocio, que pueden beneficiar a muchas personas.

Cuando se trata el tema de la jubilación son muchos y muy variados los planes y gustos de cada persona

Algo muy novedoso, que podemos relacionarlo con esas vacaciones con amigos cuando se es «joven«, es el de jubilarse en grupo, pero en este caso, comprarse una aldea entera para retirarse allí cuando toque.

Un grupo de madrileños, que tras mantener una relación de amistad de cuarenta años, han decidido que se quieren retirar juntos en un entorno totalmente diferente al que han llevado sus vidas laborables.

En principió será solamente cuatro, pero pueden llegar a seis. Entre los jubilados con esta idea tan peculiar, se encuentran una abogada, un ingeniero y un arquitecto.

Galicia es la comunidad que han elegido para su retiro

La localidad de Os Pretos, en la parroquia A torre, es el lugar que será repoblado por este grupo de amigos. A punto están de cerrar la operación por la que procederán a comprar la aldea entera.

Os Pretos da Torre, una aldea de Vilalba, en Lugo, es el lugar que será repoblado por ellos, y que lleva cincuenta años deshabitada.

En el terreno, en el que tienen a su disposición entre 110.000 y 120.000 metros cuadrados con un río que bordea la zona, árboles frutales autóctonos y bosque, llevarán a cabo dos proyectos.

En una de las propiedades que han elegido, la idea es construir varios apartamentos en los que cada uno tenga su lugar individual y también espacios comunes que darán un giro de 360 grados a la aldea. Entre las ideas, están la construcción de una enfermería, una cafetería o una biblioteca.

La otra parcela seleccionada es un lugar que tiene dos casas, una de ellas de gran tamaño que en su día acogió a 25 personas, con varias edificaciones externas, y que albergará numerosas estancias.

Rosa Costoya, responsable del negocio con el que han acordado la venta del lugar, Galician Country Homes, también ha asegurado que «con este proyecto» generarán «puestos de trabajo» en la zona.

Lejos del bullicio de Madrid

La vida en este entorno lleno de naturaleza y tan pequeño y acogedor, será muy distinta a la que han tenido en Madrid.

La aldea escogida para la jubilación de estos cuatro amigos esta muy bien comunicada. Se encuentra próxima a un núcleo urbano para poder comprar suministros, y a tan solo media hora de Lugo.

Esta propuesta, detalla Costoya, forma parte de un proyecto más grande, pues estos jubilados colaboran con la firma para promocionar más iniciativas como esta por toda Galicia, «y no solo para comprar esta aldea».

La empresa ofrece en el rural gallego «casi 300 productos» y cada semana consiguen más. Además, también operan en zonas de Asturias y parte de León. Costoya indica que el planteamiento que llevan a cabo tiene el objetivo de «repoblar lugares que están abandonados».

La jubilación: una ayuda para acabar con la despoblación en Galicia

«En Galicia tenemos casi 2.000 lugares abandonados», de los cuales ellos tienen «localizados unos 800» y cuando un grupo de personas solicita un lugar, busca que las propiedades se adecuen a la demanda, pues hay estancias para cinco personas y lugares para veinticinco.

Además, Rosa Costoya afirma que tiene otro proyecto entre manos, situado en otra aldea, cuyo nombre aún puede desvelar, con una mujer de Londres que quiere «hacer oficinas para los grandes ejecutivos« de las ciudades que «no tienen un lugar en la naturaleza para pasear» y desconectar del ajetreo urbano.

La empresaria Costoya está «absolutamente convencida» de que de esta forma es posible repoblar el rural gallego, pues tiene clientes con «ideas innovadoras» para transformar lugares ya olvidados de la geografía.

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here